Mariángeles Soto-Díaz

Most of my work has implicit connections to my native country, Venezuela, where oil production made the promise of modernism more tangible, and its failure more poignant, than elsewhere in Latin America. I ruminate on the future of abstraction while glancing back at Venezuela's collapsed modernist project - its chromatic remains - through the fracturing prism of contemporary conditions.

I use the language of abstraction as a way to materialize and connect ideas. Conceiving abstraction as the critical and poetic language of potential allows me to pierce the detached geometries of ordering structures, making them responsive and more pliable.

I work with paint, paper, ink, slides, spices, UPC codes and vinyl tape. But my favored material is paradox: the promise and perils of utopian abstraction, political formalisms, universal specificities, and the underlying order of chaos.

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La mayor parte de mi trabajo tiene conexiones implícitas con mi país natal, Venezuela, donde la producción de petróleo hizo la promesa de la modernidad más tangible, y su fracaso más doloroso, que en otras partes de América Latina. Yo exploro el futuro a través de la abstracción, a su vez miro el pasado, estudiando el colapsado proyecto modernista de Venezuela - sus restos cromáticos - a través del prisma de la fractura de las condiciones contemporáneas.

Uso el lenguaje de la abstracción como una forma de materializar y conectar ideas. Concebir la abstracción como lenguaje de crítica y poética de un potencial me permite perforar las geometrías de las estructuras adosadas y llevarlas hacia algo más sensible y más flexible.

Yo trabajo con la pintura, el papel, la tinta, las diapositivas, las especias, los códigos UPC y la cinta de vinilo. Pero mi materia favorita es la paradoja: la promesa y los peligros de la abstracción utópica, formalismos políticos, las especificidades universales, y el orden que ya subyace al caos.